Saltar al contenido

ACERCA DE

Paula Martini

Paula Martini es conocida en el Faro José Ignacio por su característico estilo con sello e identidad propio del lugar. Cada prenda cuenta una historia, de mar, de arena y de viento constante.

La marca nace en este pueblo pesquero, en el sureste de Uruguay, donde Paula se instaló en 1999 y donde descubrió su pasión por el tejido a mano, la tintura artesanal y el tiempo lento en la producción de prendas. El sello personal de la marca es algo intangible, muy local y sobretodo muy personal. Elegante y clásico, el lenguaje estético se fue tejiendo con consistencia durante los veinte años en que la diseñadora vivió en José Ignacio.

Un estilo simple, de materiales nobles con un toque romántico que se balancea con piezas “sastreras de mar”. Las prendas son sensuales, relajadas y con cierto desenfadado.

Los hilados utilizados son de buena calidad y el equipo trabaja con meticulosa atención ante los detalles, prestando especial cuidado a la artesanía en cada prenda.

Inspiradas en la tradición uruguaya del tejido manual y en la belleza natural del océano, las prendas son muy versátiles, trascienden modas y estaciones.

Paula Martini es una marca con prendas con una fuerte identidad personal atravesada por el encanto de José Ignacio.

Desde 2022, habiéndose radicado en Argentina durante el invierno, Paula trae consigo a cuestas su taller al otro lado del Río de la Plata. Se suman aquí nuevas manos al equipo y desde ese entonces la marca tiene también una Casa-Taller en el barrio de Bajo Belgrano. Es aquí donde, ademas de seguir investigando, diseñando y produciendo, funciona tambien el showroom donde las clientas llegan al universo personal de esta pequeña marca, tan pequeña personal y única.

Los vientos del este desembarcan entonces en Buenos Aires, trayendo consigo vuelos y, entre costuras, algo de sal marina.

Donde estamos

El escenario es el pueblo pesquero de José Ignacio, donde Paula llegó hace más de 20 años y donde comenzó su afición por tejer. Ubicado en una península en el sureste de Uruguay, José Ignacio, anteriormente un rincón tranquilo junto al mar, se ha transformado con los años en uno de los lugares internacionales preferidos durante la temporada de verano en América del Sur.


Inspirados en la gran tradición uruguaya de lo hecho a mano, junto con la elegante simplicidad de su entorno natural en el océano, los diseños para todas las estaciones de Paula son una marca única, en la que cada pieza está confeccionada a partir de una selección selecta de hilos provenientes de toda América Latina y y teñido a mano en su propio taller. Del día a la noche, de la playa al cóctel, son prendas que juegan con la forma y el volumen en una amplia variedad de puntos y texturas. Son piezas que hay que apreciar y conservar, y que siempre sobreviven a las tendencias de temporada.

Bio

Después de pasar una infancia entre las “piezas de costura” de abuelas y bisabuelas Paula desde muy joven estudia pintura- ocho años - en el taller de Susana Marenco. Asiste durante tres años a la Escuela Nacional de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón. Se va luego a Nueva York a estudiar Diseño de Indumentaria en Parsons School of Design. Aprendió también Técnicas de Teñido en cursos específicos en Central Saint Martin's, Londres.



En 1999 se instala en el entonces solitario pueblo pesquero de José Ignacio, Uruguay.

Es allí donde realmente empezó a aprender, y tuvo que inventar cómo utilizar la creatividad para darle forma a su proyecto en un lugar mayormente despoblado y aislado durante la mayor parte del año.

Junto a su marido, Martín Pittaluga, abrieron Bajo el Alma, un restaurante con una pequeña tienda que, capturando plenamente la esencia del lugar, y que pronto se convirtió en un lugar muy querido, que convocaba a los habitués de cada verano esteño.

La formula fue desde un inicio combinar la más alta calidad, ya fuera en la deliciosa comida o en ropa de seda y sweaters de ensueño, todo sin renunciar al encanto de lo manual como impronta.

Fue en Bajo el Alma donde Paula mostró su producción inicial de sweaters tejidos a mano junto con blusas y vestidos de seda, algodón y lino, todos los cuales ella misma teñía a mano. Las piezas hablaron siempre del aprecio por la paciencia y la artesanalidad lo que las convierte de alguna manera en prendas emocionales.

Lo hecho a mano fue una auténtica elección para Paula, una evidente extensión de su entorno natural, pero también es una forma de preservar los oficios que tanto admira y que le fueron inculcados por las mujeres de su familia desde muy pequeña.


Hoy está instalada en Buenos Aires y continúa trabajando desde su Tienda-Taller de Bajo Belgrano.